Cataluña pasará de tener 13 a 21 radares de tramo antes de que acabe el año, gracias a la instalación de ocho nuevos dispositivos de este tipo en diferentes puntos de la Ciudad Condal.

Actualmente, Cataluña cuenta con un total de 13 radares de tramo y pretende instalar ocho más antes de que concluya el año, es decir, que habrá un total de 21 radares de tramo activos en la Ciudad Condal. Los nuevos dispositivos estarán en la A-7 en Tarragona, en la C-16 en Sant Cugat, en la N-2 entre Campmany y Agullana y en distintos puntos de la C-66.

En total, serán 37,6 kilómetros más de carreteras controladas a través de radares de tramo y ya no sólo estarán posicionados a la entrada y salida de túneles. El emplazamiento debe reunir determinados condicionantes, como que el tramo a cubrir mantenga uniformidad en la conducción, que no esté sobrecargado con un gran volumen de tráfico y sin excesivas intersecciones.

"Mientras que con los radares fijos podemos esperar una reducción de los accidentes con víctimas y heridos graves de entre un 60 y un 70%, con los radares de tramo conseguimos rebajar esa siniestralidad grave en porcentajes de entre un 65% y un 75%", afirma Llatje.

El primer radar de tramo de Catalunya comenzó a operar a finales de 2009. Fue un dispositivo pionero en España y se ubicó en en la carretera N-230. Aunque durante los siguientes cinco años la red no se extendió, desde 2014 este tipo de dispositivos de control de velocidad ha alcanzado los primeros puestos en el orden de medidas prioritarias para las autoridades de tráfico catalanas.

Cómo funciona un radar de tramo

Para aquellos conductores que duden sobre el funcionamiento real de un radar de tramo, es conveniente recordar que su funcionamiento es bastante simple. Los radares de tramo miden la velocidad media de un vehículo entre dos puntos de una misma carretera.

Publicado: 12 de Noviembre de 2016